
Ir con frecuencia a un taller de vehículos puede resultar exasperante. ¿Qué puede ser peor? ¡Quedarse varado al costado de la carretera con un vehículo sobrecalentado! Nada pone un freno a un crucero alegre como el vapor que sale del capó o el olor a refrigerante caliente salpicado por todo el compartimiento del motor. Además, ¿qué causa estos problemas? Sin lugar a dudas, el sobrecalentamiento y las averías del motor o los mantenimientos innecesarios y frecuentes del motor se deben a radiadores defectuosos u obsoletos.
La mayoría de las personas no prestan mucha atención a estos componentes ya que no contribuyen a la belleza externa del vehículo. En consecuencia, sus coches acaban siendo llevados periódicamente al taller.
¿Se puede evitar esto? Definitivamente ¡SÍ! Para evitar esta situación, todo lo que necesita hacer es tomar precauciones, y tener un radiador de vehículo decente es un buen punto de partida.
Hemos compilado una lista de las opciones de radiadores más comunes. Con este conocimiento, podrá seleccionar un radiador de posventa que sea perfecto para su vehículo.
Lo primero es lo primero: qué y cómo se responde Como usted sabe, el radiador de un vehículo es un intercambiador de calor que enfría un motor de combustión interna.
Los motores modernos generan una enorme cantidad de calor. A medida que el refrigerante fluye a través y alrededor del motor, absorbe calor y lo transporta al radiador, protegiéndolo del sobrecalentamiento. El refrigerante ingresa a los tubos del radiador a medida que el automóvil se mueve, el aire pasa a través de las filas de tubos, enfriando el refrigerante. Como resultado, el calor se disipa a través del aire y luego el refrigerante regresa al bloque del motor para continuar enfriándolo. Dado que el radiador es capaz de disipar el calor lo suficientemente rápido, no hay peligro de que el motor se sobrecaliente. Es probable que el motor se sobrecaliente si el radiador es ineficiente o inadecuado para la cantidad de caballos de fuerza que se producen. Cómo elegir el radiador adecuado para su vehículo Para simplificar su decisión sobre la elección del radiador adecuado, le mostraremos varios tipos de radiadores. Esto le ayudará a comparar y elegir su próximo radiador.
Radiador de aluminio versus radiador de cobre y latón Los vehículos más antiguos tenían radiadores de cobre y latón que eran estándar hasta la década de 1980. Los radiadores de cobre y latón son conocidos por su capacidad superior de conducción del calor.
Entonces, ¿cómo entra el aluminio en escena?
Aunque el cobre-latón conduce bien el calor, es relativamente débil en comparación con el aluminio. Los tubos de refrigerante hechos de cobre y latón deben tener un diámetro pequeño para evitar que se inflen o exploten bajo presión. En términos de capacidades de enfriamiento, ese es un gran problema.
Nuestro veredicto: Los tubos de aluminio pueden tener diámetros mayores que los tubos de cobre y latón debido a la resistencia del aluminio. En consecuencia, el radiador tiene una mayor capacidad de enfriamiento porque se expone más refrigerante al proceso de intercambio de calor. Debido al bajo peso del aluminio, los radiadores de aluminio suelen ser la opción ideal para la mayoría de los motores.